El empate sin goles entre Boca Juniors y Racing Club en la Bombonera dejó a más de un hincha con sentimientos encontrados, y el entrenador Claudio Úbe
El empate sin goles entre Boca Juniors y Racing Club en la Bombonera dejó a más de un hincha con sentimientos encontrados, y el entrenador Claudio Úbeda se encargó de analizar con profundidad la actuación de su equipo en la conferencia de prensa posterior al encuentro. En un partido marcado por la intensidad y la disputa, el Xeneize no logró plasmar ese dominio en el marcador, y el DT reconoció que faltó mayor volumen de juego para capitalizar las oportunidades que se presentaron. Pese a la actitud mostrada por los jugadores, aspecto que valoró positivamente, el resultado final no satisfizo las expectativas ni las necesidades del conjunto azul y oro.
Úbeda hizo hincapié en la complejidad del duelo ante Racing, un adversario que propuso un partido físico y cerrado, lo que dificultó la creación de jugadas claras y efectivas. En este contexto, destacó que el equipo intentó por todos los medios superar esa resistencia, aunque sin éxito para quedarse con los tres puntos en casa. La insistencia del cuerpo técnico está puesta en mejorar ese volumen ofensivo para poder convertir las situaciones que se generen, algo fundamental para cumplir con los objetivos planteados para la temporada.
En relación a los jugadores más cuestionados tras el encuentro, Úbeda se refirió a Miguel Merentiel y Edinson Cavani. Ambos delanteros están atravesando un proceso de recuperación tras lesiones recientes y aún no han alcanzado su mejor nivel ni continuidad dentro del juego colectivo. Cavani, quien volvió a ser titular después de cinco meses, recibió una ovación dividida entre aplausos y silbidos por parte de los hinchas, reflejo de las expectativas depositadas en su figura. El entrenador destacó que es natural que los goleadores enfrenten presión cuando no convierten, pero enfatizó en la necesidad de mantenerlos en competencia para recuperar confianza y efectividad frente al arco rival.
Uno de los momentos más polémicos del partido fue una falta cometida por Maravilla Martínez sobre Ayrton Costa, una acción que Úbeda consideró merecedora de expulsión. El codazo en mitad de cancha fue señalado como una infracción grave que debió tener consecuencias más estrictas por parte del árbitro Leandro Rey Hilfer. El técnico manifestó su desacuerdo con la decisión arbitral y ejemplificó esta situación como un caso donde la utilización del VAR podría haber modificado el curso del juego. A pesar de ello, invitó a sus jugadores a mantener una actitud colaborativa hacia los árbitros para facilitar un arbitraje fluido durante el torneo.
Consultado sobre las declaraciones del defensor Ayrton Costa acerca de sentirse perjudicado en varias ocasiones durante el campeonato, Úbeda bajó la intensidad del reclamo y centró su atención exclusivamente en la jugada mencionada con Maravilla Martínez. Destacó la importancia de colaborar desde fuera del campo para ayudar a que los jueces puedan desempeñar su labor correctamente pero sin dejar pasar infracciones evidentes que afecten al equipo.
Con la mirada puesta en lo inmediato, Úbeda anticipó que habrá modificaciones en el once inicial para el próximo compromiso correspondiente a los 32avos de final de la Copa Argentina contra Gimnasia de Chivilcoy. Reconoció que será necesario realizar rotaciones debido a la seguidilla exigente de partidos entre semana que afrontará Boca Juniors próximamente. Esta estrategia busca preservar el estado físico de los jugadores habituales e incorporar ritmo competitivo a aquellos futbolistas que han tenido menos minutos hasta ahora. Sin embargo, subrayó que pese al recambio previsto, se mantiene intacta la importancia del encuentro copero para el plantel.
El calendario inmediato presenta retos importantes para Boca: tras medirse con Gimnasia en Salta, deberá enfrentar a Gimnasia y Esgrima de Mendoza en La Bombonera; posteriormente visitará La Fortaleza para jugar contra Lanús; viajará hasta Santiago del Estero para enfrentarse a Central Córdoba; y finalmente recibirá a San Lorenzo. Actualmente, Boca ocupa la quinta posición en la Zona A con ocho puntos acumulados, aunque resta completar gran parte de esta fecha para definir posiciones con mayor claridad.
Además del análisis táctico y deportivo, Úbeda también abordó las reacciones emocionales generadas por este empate entre los seguidores xeneizes. Reconoció plenamente el descontento provocado por no conseguir victorias consecutivas debido a las altas exigencias propias del club más popular del país. Recalcó que ganar es una necesidad constante para Boca Juniors y enfatizó en recuperar esa conexión con las tribunas mediante resultados positivos. Para ello confía plenamente en mantener el orden táctico y una actitud combativa como pilares fundamentales sobre los cuales construir mejoras sustanciales.
Finalmente, sobre cómo maneja personalmente las críticas recibidas tanto él como su equipo, dio cuenta de su compromiso absoluto por revertir esta etapa complicada. Manifestó su deseo ferviente de retornar al nivel mostrado previamente cuando lograron una racha prolongada de triunfos consecutivos durante el año anterior. Afirmó estar preparado para afrontar día a día esa batalla interna dentro del fútbol profesional y buscar soluciones desde el juego mismo para lograr victorias imprescindibles dentro del contexto competitivo actual.
En definitiva, Claudio Úbeda asume plenamente las responsabilidades inherentes a entrenar un club con tanta historia e importancia como Boca Juniors y trabaja incansablemente junto al plantel para superar obstáculos deportivos mientras mantiene viva la esperanza del público xeneize por volver a ver triunfos resonantes pronto




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