La Administración Federal de Aviación (FAA) de Estados Unidos emitió una alerta sobre la presencia de “actividad militar” en el espacio aéreo de ciert
La Administración Federal de Aviación (FAA) de Estados Unidos emitió una alerta sobre la presencia de “actividad militar” en el espacio aéreo de ciertas zonas, especialmente en áreas cercanas a México y varios países de América Central y del Sur, recomendando extremar las medidas de precaución. Esta advertencia, que abarca un período de 60 días, señala la posibilidad de “situaciones potencialmente peligrosas” que podrían afectar también los sistemas de navegación satelital.
Esta medida se enmarca en un contexto de creciente tensión vinculada a la lucha contra los cárteles de narcotráfico. El presidente estadounidense anunció recientemente que se intensificarán los ataques terrestres contra estas organizaciones, luego de haber realizado operaciones contra embarcaciones en el Caribe y el Pacífico, que dejaron un saldo de al menos 107 muertos y redujeron casi a cero el tráfico de drogas mediante lanchas en esas regiones.
La FAA detalló que la restricción aérea incluye áreas específicas en México, Centroamérica, Panamá, Bogotá, Guayaquil y las regiones oceánicas de vuelo de Mazatlán, además del espacio aéreo del Pacífico oriental, con vigencia desde el 16 de enero de 2026 por dos meses.
Este incremento en la presión contra los cárteles forma parte de una estrategia que busca “golpear en tierra”, según declaraciones del mandatario estadounidense, quien ha señalado que estas organizaciones tienen un control significativo en México. La situación ha generado un diálogo delicado con el país vecino, donde las autoridades han destacado sus avances en la lucha contra el narcotráfico y han reafirmado la defensa de su soberanía territorial.
En ese sentido, se ha programado una reunión bilateral de seguridad para el 23 de enero, con el objetivo de fortalecer la cooperación y lograr resultados concretos en la lucha contra estas organizaciones criminales. Otros países de la región también han manifestado su preocupación, aunque han optado por colaborar ante la presión de Estados Unidos.
En Colombia, el presidente ha mantenido un intercambio tenso con la administración estadounidense, pero recientemente ha entablado conversaciones telefónicas y propuesto acciones conjuntas, incluyendo ataques aéreos contra el Ejército de Liberación Nacional (ELN), grupo catalogado como “narcoterrorista” por Estados Unidos. Por su parte, el líder del ELN ha planteado la posibilidad de una alianza entre guerrillas colombianas para enfrentar la presión estadounidense.
Estados Unidos ha informado al Congreso que considera estar en “conflicto armado” con los narcotraficantes, una declaración que ha generado críticas entre legisladores. Sin embargo, el Congreso no logró limitar los “poderes de guerra” del presidente en relación con Venezuela, debido a la oposición en el Senado. Esta situación refleja la complejidad y la tensión que rodean las políticas de seguridad y lucha contra el narcotráfico en la región




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