La jornada inició con una intervención policial en el hotel utilizado por la Central Obrera Boliviana (COB). Frente a rumores sobre la supuesta detenc
La jornada inició con una intervención policial en el hotel utilizado por la Central Obrera Boliviana (COB). Frente a rumores sobre la supuesta detención del ejecutivo Mario Argollo, el Gobierno negó estas versiones y reafirmó su disposición para entablar un diálogo con los dirigentes sindicales. Sin embargo, los representantes de los trabajadores rechazaron la propuesta y optaron por intensificar los bloqueos en las carreteras. José Luis Lupo, ministro de la Presidencia, abordó este conflicto en una entrevista con ED24.
Ante la negativa de los trabajadores a participar en el diálogo convocado por el Gobierno y el anuncio de medidas más radicales, además de la exigencia de liberar a los detenidos en movilizaciones recientes, el ministro explicó la postura oficial. Lupo recordó que el Ejecutivo promulgó el decreto 5503 con el objetivo de estabilizar la economía nacional, que enfrentaba una inflación proyectada del 50%, un tipo de cambio elevado y problemas de abastecimiento de combustibles. Según el ministro, el decreto ha cumplido su función al reducir la inflación a un 20% anual, mantener el tipo de cambio por debajo de 10 bolivianos y garantizar el suministro normal de combustibles.
El Gobierno convocó a cerca de 100 organizaciones sociales, gremios y representantes parlamentarios para establecer seis mesas técnicas que comenzarán a trabajar en el campo ferial Chuquiago Marka. No obstante, la COB rechazó participar en este encuentro bajo las condiciones planteadas y solicitó una reunión exclusiva. En respuesta, el Gobierno accedió a esta demanda y mantuvo un diálogo con unos 40 representantes de la central obrera. No obstante, la única demanda planteada fue la abrogación del decreto 5503, petición que fue rechazada de manera tajante por las autoridades.
Lupo enfatizó que, si bien el decreto se mantiene vigente, el Gobierno está abierto a revisar y discutir cada uno de sus artículos para realizar posibles mejoras o ajustes. Sin embargo, no contempla su eliminación total. Respecto a la radicalización de las protestas y la ausencia en las mesas de diálogo, el ministro señaló que la verdadera intención de los dirigentes sindicales resulta incierta, especialmente cuando se rechaza la posibilidad de un diálogo constructivo y se recurre a la violencia y los bloqueos. Para el Gobierno, estas prácticas no son compatibles con el modelo de cambio político, económico y social que se busca consolidar en el país.
Sobre la posibilidad de alcanzar consensos, Lupo indicó que cuenta con la delegación presidencial para negociar y tomar decisiones, pero advirtió que no existe un punto de partida si la única demanda es la abrogación total del decreto. Invitó a la COB a presentar un documento con todas sus observaciones para poder discutirlas abiertamente y avanzar en un diálogo responsable y efectivo, aunque hasta el momento no han recibido ninguna propuesta formal por parte de la central obrera




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